viernes, 3 de abril de 2015

Islas Galápagos, alcanzables

Información básica

Cómo llegar: Desde las ciudades ecuatorianas de Quito y Guayaquil, los vuelos cuestan unos 280 dólares.

Documentos: El pasaporte tiene que tener una validez mínima de seis meses a la llegada. Los pasajeros que viajan a las Islas Galápagos desde Quito o Guayaquil reciben un visado electrónico. La tasa de entrada al Parque Nacional, de 100 dólares por persona, se tiene que pagar a la llegada a Galápagos.

Cuándo viajar: Todo el año. Siempre se pueden ver los animales. Hay pocos cambios de temperatura. Entre junio y noviembre, las temperaturas máximas alcanzan los 26 grados como promedio.

Salud: Se recomienda seriamente viajar con un seguro de enfermedad válido en todo el mundo. La vacunación no es obligatoria.

Moneda: La moneda nacional de Ecuador es el dólar estadounidense. Un euro equivale a 1.13 dólares (fecha: 11 de febrero de 2015). En Santa Cruz y San Cristóbal hay muchos cajeros automáticos.

 

 

Los leones marinos dejan que los turistas se acerquen a ellos.

 

 

La capital de la isla, Puerto Ayora, tiene casi 15,000 habitantes, más de la mitad de la población total de las Islas Galápagos. En el puerto dormitan leones marinos. Taxis acuáticos navegan hacia el otro lado de la bahía. En el mar se balancean pesqueros, cargueros y ferries rápidos que navegan a las otras tres islas habitadas: San Cristóbal, Isabela y Floreana. En ellas también echan anclas algunos cruceros.

Incansablemente, los guías de las Islas Galápagos les echan un sermón a sus grupos de turistas cuando desembarcan en una isla: "Nadie puede salir del camino, tocar un animal o sacar fotos con flash". Quien fuma o deja caer un papelito se acarrea un regaño. Los animales y las plantas del archipiélago con sus alrededor de 130 islas e islotes podían desarrollarse durante casi cinco millones de años casi sin ser molestados. El alemán Harry Jonitz ayuda a los turistas a observar este esplendor único sobre y bajo el agua. Desde hace 20 años trabaja como guía en el archipiélago.

En este momento, Jonitz y el capitán Julio Pachay están parados en el puente del "Treasure of Galapagos", un catamarán para cruceros con capacidad para 16 pasajeros como máximo. La misma capacidad tiene también el "Tip Top IV", que se asoma en el horizonte. También el "Galapagos Legend" y el "Silver Galapagos", cada uno con capacidad para 100 pasajeros, son enanos en comparación con los cruceros que navegan por los mares del mundo, pero en el archipiélago de las Galápagos pertenecen a la categoría de los gigantes.

El mar está tranquilo. Hay tiempo para una charla en el puente. "Simplemente había demasiada gente aquí. Menos mal que nuestras autoridades tomaran medidas", dice el capitán Pachay. En 2007, la Unesco puso las islas Galápagos en la lista roja del Patrimonio Mundial en peligro, también por un flujo migratorio incontrolado y problemas ecológicos. Las autoridades reaccionaron y, entre otras medidas, obligaron a muchos ecuatorianos continentales que vivían ilegalmente en las islas a regresar.

 

Los cormoranes forman parte de la fauna única de los islas Galápagos.

 

"Para que los turistas no lleguen masivamente a los destinos principales, todos los barcos están obligados ahora a respetar importantes reglas. No pueden dirigirse dos veces al mismo destino en menos de 14 días", explica Jonitz. Al fin y al cabo, todas las islas son atractivas. Otro alemán, el touroperador Hans Jürgen Creter, subraya que "actualmente, todos los cruceros son vigilados por satélite". El barco que realiza excursiones adicionales arriesga la pérdida de la licencia.
Entre tanto, la Unesco ha retirado su advertencia. No obstante, muchos animales y plantas endémicos siguen en peligro de extinción, porque también en el seno del mundo animal hay luchas por la supervivencia: junto con los seres humanos fueron llegando cabras, ratas y burros que pisoteaban los nidos, comían huevos y les quitan (también en la actualidad) espacio vital a los animales endémicos.

Además de Santa Cruz y Española, también Genovesa, Seymour Norte, Bartolomé e Isabela son algunos de los destinos más populares. Quien quiere ver las tortugas gigantes endémicas, que para muchos turistas son el clímax de una visita a las Islas Galápagos, debería planear el viaje adecuadamente, porque la mayoría de esos animales solo viven actualmente en Santa Cruz, Isabela, Santiago, San Cristóbal y Española. Quien solo observa estos animales gigantes en la Estación Charles Darwin en Santa Cruz detrás de pequeños muros en el campo muchas veces se siente decepcionado cuando escucha lo que han visto otros viajeros.

Información básica

Cómo llegar: Desde las ciudades ecuatorianas de Quito y Guayaquil, los vuelos cuestan unos 280 dólares.

Documentos: El pasaporte tiene que tener una validez mínima de seis meses a la llegada. Los pasajeros que viajan a las Islas Galápagos desde Quito o Guayaquil reciben un visado electrónico. La tasa de entrada al Parque Nacional, de 100 dólares por persona, se tiene que pagar a la llegada a Galápagos.

Cuándo viajar: Todo el año. Siempre se pueden ver los animales. Hay pocos cambios de temperatura. Entre junio y noviembre, las temperaturas máximas alcanzan los 26 grados como promedio.

Salud: Se recomienda seriamente viajar con un seguro de enfermedad válido en todo el mundo. La vacunación no es obligatoria.

Moneda: La moneda nacional de Ecuador es el dólar estadounidense. Un euro equivale a 1.13 dólares (fecha: 11 de febrero de 2015). En Santa Cruz y San Cristóbal hay muchos cajeros automáticos.

 

 

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El gen que iluminó a Charles Darwin en Galápagos

Cuando Charles Darwin llegó a bordo del Beagle a las Islas Galápagos en 1835, un hecho en particular le llamó profundamente la atención.

En cada una de las islas que conforman este archipiélago situado a unos 900 kilómetros de la costa de Ecuador, los pinzones tenían un pico diferente.

Esta diferencia que observó en las aves fue la que le hizo pensar que las especies no eran estables, sino que cambiaban sus características físicas para adaptarse a las presiones del entorno.

Así, el naturalista británico comenzó a darle forma a su teoría de la evolución.

Ahora, un equipo de investigadores de Suecia y Estados Unidos, identificó el gen responsable de estos cambios.

Tras analizar el genoma de 120 individuos de 17 especies (15 de los pinzones de Darwin y 2 de especies relacionadas que habitan en América del Sur y el Caribe), encontraron que las diferencias en el gen ALX1 daban como resultado picos diferentes entre las especies (unos más puntiagudos, otros más achatados) y, también, diferencias dentro de una especie.

Radiación adaptativa

Los diferentes picos son variaciones adaptativas según los alimentos disponibles en cada una de las islas.

 

"Darwin se quedó muy sorprendido por la diversidad de picos en especies que, por otro lado, eran muy similares", explicó Leif Anderson, profesor de la Universidad de Upsala, en Suecia, y autor del estudio.

El caso de los pinzones en las Galápagos representa un ejemplo de lo que se conoce como "radiación adaptativa".

El ancestro de todas esas variedades llegó del continente a las islas hace alrededor de un millón y medio de años.

De acuerdo a la teoría de la evolución, las aves se adaptaron rápidamente a los recursos y alimentos disponibles en cada isla.

Donde abundaban las semillas duras, por ejemplo, resultaba más conveniente tener un pico más robusto.

Este aislamiento relativo, que restringió el flujo genético entre las poblaciones de pinzones, dio lugar a 15 especies distintas, que difieren también -aunque en menor medida- en su cuerpo, su comportamiento y en su canto.

Ambiente y genes

Las diferencias también se evidencian en el cuerpo, el comportamiento y el canto de los distintos pinzones.

Según explica Anderson, las variaciones en el gen ALX1 -responsable también de defectos faciales en los seres humanos- no es el único que controla las variaciones en el pico.

"Hay múltiples genes que contribuyen. Pero pensamos que el ALX1 es uno de los factores más importantes, sino el que más, ha cambiado en la isla".

El estudio también reveló una gran "flujo de genes" entre las especies.

Esto quiere decir que continuaron cruzándose, luego de diversificarse tras llegar a las islas.

En opinión de los investigadores, este cruce de genes es muy importante para la evolución de estas aves.

Las ocasionales hibridaciones, señalan, fueron fundamentales para la aparición algunas nuevas especies.

En particular, notaron que el aumento o la disminución de los picos puntiagudos en una especie -el pinzón terrestre mediano (Geospiza fortis)- fue impulsada por la cruza con una especie diferente (de pico puntiagudo).

"Este es un descubrimiento muy emocionante para nosotros", señaló Rosemary Grant, investigadora de la Universidad de Princeton quien participó en el estudio.

"Demostramos anteriormente que la forma del pico en el pinzón terrestre mediano había sufrido una rápida evolución en respuesta a los cambios en el medioambiente. Ahora sabemos que la hibridación mezcla las diferentes variantes de un gen importante, el ALX1".

El estudio fue publicado en la revista Nature.

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Historia de las islas

Muchos jóvenes desconocen la historia de las islas Galápagos, que están situadas en una zona rocosa del océano Pacífico, en la cordillera submarina que va desde Alaska hasta las costas del sur de Chile, paralela a la cordillera de los Andes en Sudamérica, que no aparece en los mapas. El fondo rocoso del océano hace encallar los barcos. Parece que no existen mapas geológicos.

En el gobierno del general Juan José Flores, José de Villamil y otros tomaron posesión oficial de las islas (12 de febrero de 1832), poniéndolas bajo la soberanía del Ecuador. Llegaron pocos colonos, en el siglo XIX explotaron la agricultura y la ganadería. La jurisdicción política varió, fue provincia en el Gobierno de Ignacio de Veintimilla, fue territorio anexo a Guayas, territorio autónomo y, hoy, zona especial cuidada por instituciones nacionales e internacionales. Charles Darwin en 1835 visitó las islas y formuló su teoría de la evolución de las especies. Ignoradas por gobiernos, fue refugio de migrantes extranjeros y las abandonaron. El Congreso Nacional de 1892 las llamó Archipiélago de Colón, nombre con que figuró muchos años. En 1931, con la quiebra a la que nos llevó la Revolución Juliana, Neptalí Bonifaz, presidente del Banco Central del Ecuador, propuso al Congreso Nacional su venta y fue rechazada. Durante la II Guerra Mundial, en 1941, las Galápagos y Salinas fueron ocupadas por los Estados Unidos; el presidente Franklin D. Roosevelt en 1943 visitó las guarniciones militares de Baltra y Seymour, dijo: “Este archipiélago es una maravilla”. En 1946 cuando desocuparon la base de Salinas y Galápagos, se quiso darlas en cesión a los Estados Unidos, la propuesta no prosperó. Se creó una colonia penal en la isla Isabela que fue suprimida porque ahuyentaba el turismo. Las islas fueron declaradas zona especial, se hicieron unas normas rígidas al turismo para conservar el medio ambiente. La Unesco declaró a Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad. Su superficie es de 8.010 kilómetros cuadrados, atravesados por la línea ecuatorial y a 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana. Son 26.640 habitantes. Debemos mantener bien a las Galápagos. (O)

Gonzalo Mariscal,

Guayaquil

 

 

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Islas Galápagos ganan concurso de USA Today sobre vida silvestre

El Ministerio del Ambiente de Ecuador confirmó que las islas Galápagos ganaron el concurso al Mejor Lugar para la Vida Silvestre, realizado por el sitio 10best.com y el diario USA Today

La institución gubernamental y la Dirección del Parque Nacional Galápagos desarrollaron una campaña publicitaria encaminada a promover el voto a través de las redes sociales, iniciativa que tuvo centenares de réplicas por parte de los seguidores.

Mientras durante las últimas cuatro semanas, personas de todo el mundo registraron sus votos por su sitio turístico favorito.

Expertos en vida silvestre seleccionaron en primer lugar a las Galápagos entre 20 destinos, caracterizados por la observación de majestuosas aves, diversidad de flora y fauna, y por ser un lugar emocionante para los amantes de la naturaleza.

Esas ínsulas compitieron con Madagascar, Costa Rica, Santuarios de la mariposa monarca en México, Sichuan en China, Antártica, la isla de Borneo, el Desierto de Namibia y la Selva del Oso (Canadá), así como el Parque Nacional y la Reserva Katmai (Alaska).

En 2014, los lectores del sitio web ubicaron a las islas Galápagos como El Viaje Definitivo por descubrir Antes de Morir, parte de la selección de viajes 10 Best del periódico USA Today.

Conocidas también como Islas Encantadas, las Galápagos se ubican a unos mil kilómetros de las costas continentales de Ecuador y se les reconoce a escala mundial por su diversidad de flora y fauna únicas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura reconoció el sitio en 1978, como Patrimonio Natural de la Humanidad.

 

 

 

 

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Las aves de Galápagos incluyen flores en su dieta debido a la escasez de alimentos

Casi todas las especies de aves presentes en las islas Galápagos (Ecuador) incluyen néctar y polen de las flores en su dieta, según un estudio publicado en Nature Communications a cargo de investigadores de España, Dinamarca, Ecuador y Portugal. Se trata de un nicho de alimentación que no había sido documentado anteriormente entre los animales vertebrados y sugiere que estas aves actúan como agentes polinizadores claves en todo el archipiélago.

 

Como explica a Sinc Anna Traveset, investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (CSIC-UIB), ubicado en las Islas Baleares, y primera autora del artículo, las islas oceánicas que se encuentran aisladas, como las islas Galápagos, albergan normalmente una diversidad mucho menor de especies de plantas e insectos que las áreas continentales.

 

La dispersión de especies de plantas e insectos a través de grandes extensiones de agua es complicada, mientras que las especies de aves sí son capaces de llegar a estas áreas. Sin embargo, una vez allí, las aves encuentran una gama muy limitada de plantas e insectos para alimentarse. Esto les obliga a ampliar su dieta para sobrevivir, incluyendo en ella recursos florales, aunque la medida en que esto ocurre no se había estudiado.

 

Traveset y sus colegas organizaron cuatro expediciones a Galápagos entre 2010 y 2013 e investigaron los dos principales hábitats de las islas y en dos estaciones del año. Pudieron capturar 19 especies de aves de las 23 presentes en la isla, y realizaron observaciones directas en las plantas, colectaron granos de polen del pico de las aves e identificaron el origen de estos granos de polen con un microscopio óptico de alta resolución.

 

Los resultados obtenidos indican que el total de las 19 especies de aves capturadas interactuaron con flores, en concreto con más de 100 especies diferentes. Traveset resalta el hallazgo “de que todas las aves capturadas mostraran alimentarse de las flores, seguramente debido a la escasez de recursos como insectos u otros artrópodos”. En segundo lugar, añade, “es sorprendente el nivel tan alto de generalización en las interacciones, la mayoría de las aves visitan una gran cantidad de especies de plantas”.

 

El pinzón Geospiza fortis poliniza las flores del cactus endémico Opuntia galapageia. (Foto: Ruben H. Heleno)

 

Otro resultado importante del estudio es que las especies de plantas con flores no nativas de Galápagos, es decir, las invasoras, “son visitadas con una frecuencia similar a la de las nativas, indicando que las aves pueden estar facilitando la invasión de algunas especies, especialmente de aquellas que necesiten animales para su polinización y producción de semillas”.

 

Los investigadores indican que este mutualismo podría producirse también en otros archipiélagos del mundo, aunque se necesitan más estudios para contrastar este fenómeno.

 

“Este proyecto se enmarca dentro de uno más amplio, financiado por la Fundación BBVA y que coordiné entre 2010 y 2012, cuyo objetivo principal fue investigar el impacto que tienen las especies invasoras en las redes de polinización y dispersión de semillas en Galápagos”, recuerda la investigadora.

 

En el trabajo han colaborado investigadores españoles del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (CSIC-UIB), el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (CSIC-IPNA), el Real Jardín Botánico (CSIC-RJB) y la Universidad de Málaga, así como científicos de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), la Fundación Charles Darwin (Ecuador) y la Universidad de Coimbra (Portugal). (Fuente: SINC/DICYT)

 

 

 

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Nacen nuevos pinzones de manglar en Galápagos

Al igual que en 2014, la recolección de huevos de pinzón de manglar y la incubación en la Estación Científica Charles Darwin (ECCD), en Puerto Ayora, Galápagos, se realizó con éxito y al momento el segundo grupo de pichones ya nacieron y son cuidados y alimentados por personal especializado.

 

 


Entre el 3 de febrero y el 3 de marzo se recogieron 30 huevos en la Playa Tortuga Negra, al noroeste de la isla Isabela, y transportados 130 km en barco a las instalaciones de incubación artificial y cría en cautividad en la ECCD.


Hay que recordar que la población del pinzón de manglar (Camarhynchus heliobates) es de aproximadamente 80 individuos con menos de 20 parejas reproductoras y se ha visto amenazada por la presencia de la mosca parasítica introducida Philornis downsi, responsable de la muerte del 95% de los pichones en los primeros meses de la temporada de crianza en condiciones naturales.



Proyecto de incubación


Un intensivo manejo de conservación para aumentar el número de polluelos producidos cada año se inició en 2014 cuando los huevos fueron recolectados en el medio silvestre y transferidos a Puerto Ayora, donde los pichones nacidos fueron criados en cautiverio. 15 de estos fueron liberados con éxito a su estado salvaje en mayo de ese mismo año.


Tomando en cuenta esos buenos resultados, se decidió continuar con el proceso en este año. Y a pesar de que científicos y guardaparques enfrentaron retos inesperados, recolectaron 30 huevos en Playa Tortuga Negra.


Francesca Cunnighame, funcionaria de la Fundación Charles Darwin (FCD) y líder del Proyecto de Pinzón de Manglar, explicó que “estaba excepcionalmente seco en la Playa Tortuga Negra y los pinzones de manglar se reproducían más lento de lo normal, por lo tanto, solo se identificaron 12 parejas anidando. También tuvimos dos días de ráfagas de vientos que al escalar los árboles de hasta 18 m se tornó en una experiencia abrumadora y peligrosa”.



Y nacieron


El equipo de incubación y cría en cautiverio, dirigido por el personal de San Diego Zoo Global (SDZG) con el apoyo de becarios ecuatorianos, colocó los huevos en las incubadoras de la ECCD.


Los huevos eclosionaron durante las últimas dos semanas. Los polluelos son alimentados 15 veces al día con una dieta de huevos revueltos y papaya, larvas de avispa introducida, entrañas de polilla y balanceado para paseriformes. 
(CM)


Apoyo
Público y privado


° El Proyecto de Pinzón de Manglar es bi-institucional.


° Es ejecutado por la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos.


° Se recibe la colaboración de San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust.


° El proyecto es apoyado por Galapagos Conservation Trust, el Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund.


° También apoyan Durrell Wildlife Conservation Trust, The Leona M and Harry B Helmsley Charitable Trust.


° Se sumaron a esta iniciativa Galapagos Conservancy, la Embajada Británica en Ecuador.


° En tanto que Lindblad Expeditions y Metropolitan Touring proporcionaron sus barcos turísticos para ayudar a transportar los huevos a las instalaciones de incubación.

 

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Llega cigüeña a Galápagos

Isla Pinzón, Galápagos.- Luego de 150 años, la isla Pinzón, en Galápagos, finalmente fue testigo del nacimiento de tortugas gigantes bebés (Chelonoidis ephippium).
Así lo reportaron Washington Tapia Aguilera, de la organización Conservación Galápagos en Santa Cruz; Jeffreys Málaga, del Parque Nacional Galápagos, y James P. Gibbs, de la Universidad de New York, en una carta enviada a la revista Nature.

 


"Luego de más de 50 años de trabajo de conservación, pareciera que esta especie se recuperará en la Isla Pinzón, en el archipiélago Galápagos, sin ayuda", apuntan los especialistas.

Este tipo de tortuga, endémica de la isla, es la más pequeña de las islas Galápagos pues su caparazón alcanza los 84 centímetros.

Las ratas, los primeros balleneros y piratas casi aniquilaron a estas antiguas criaturas que actualmente son consideradas como extintas en estado silvestre, por la Lista Roja de especies, elaborada por la Unión Internacional para

la Conservación de la Naturaleza.

La población sobreviviente está formada por poco más de 100 adultos viejos que viven en las laderas occidentales y al sur del cráter volcánico de la isla en matorrales y áreas verdes.
"Encontramos 10 pequeñas tortugas gigantes de Pinzón el mes pasado en la isla, pero podría haber muchas más debido a que su tamaño y camuflaje hace difícil verlas", añaden los ecólogos.

El Parque Nacional Galápagos y sus colaboradores iniciaron en 1960 un programa destinado a salvar a las tortugas, cuando sólo quedaban 100 animales. Esto involucró la colecta de huevos y cuidar de las crías en cautiverio por al menos 4 o 5 años hasta que alcanzaran el tamaño adecuado.

Al mismo tiempo se siguió una drástica erradicación de ratas y ratones, los cuales depredaban los huevos, ambas estrategias que han permitido restablecer la especie, estiman.
"Nuestro descubrimiento indica que la tortuga gigante es nuevamente capaz de reproducirse sola en libertad", auguran los especialistas.

 

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