sábado, 27 de diciembre de 2014

La investigación en Galápagos busca presupuesto

 

La Fundación Charles Darwin (FCD) inició una campaña internacional en línea para recaudar fondos y financiar el trabajo de investigación que realiza en las Islas Galápagos.

La campaña llamada ‘Ayúdanos a salvar la ciencia en Galápagos’ comenzó los primeros días de diciembre y hasta la fecha se ha recaudado más de 257.000 dólares en donaciones, membresías y compromisos de apoyo.

En noviembre de 2014, la FCD anunció que estaba experimentando un déficit presupuestario significativo que pudiera resultar en el cierre permanente de la organización.

Donantes se han hecho presentes

Ha llegado el apoyo de muchas partes del mundo. Hasta el momento, donantes de 24 países diferentes han contribuido a la campaña. El objetivo es recaudar un total de un millón de dólares.

El director ejecutivo de la FCD, Swen Lorenz, está complacido con la respuesta mundial a la campaña de emergencia. “Se necesita más apoyo y con base al impulso actual, los donantes pueden estar seguros de que están apoyando una campaña exitosa y lo más importante, asegurándose de que nuestro trabajo de conservación urgente sobreviva”, manifestó Lorenz.

James Hudson, coordinador de comunicaciones en línea de la FCD, espera que el impacto de la campaña continúe. “Todas las donaciones son realmente una ayuda grande para alcanzar nuestro objetivo. Durante esta temporada festiva estamos alentando a la gente a dar un regalo de Navidad a Galápagos, haciendo una donación a la Fundación o comprando una membresía de la FCD para su familia y amigos”, expresó.

El presupuesto requerido

El dinero que necesita una estación científica independiente en un lugar remoto como Galápagos cuesta más de 3 millones de dólares al año, se explica en un boletín de la FCD emitido en su página web.

El 50% del presupuesto anual proviene de las propuestas de financiación, apoyadas por voluntarios internacionales. Sin embargo, los costos indirectos para la preservación de las colecciones de fama mundial y el funcionamiento de la estación de investigación requieren del 50% del presupuesto. La creciente dificultad en la financiación de los gastos indirectos en curso podría poner a la FCD en un punto de ruptura muy pronto, se añade en la información. (CM)

Ciencia
Trabajo que se realiza

° Está en curso el programa para salvar al pinzón de manglar de la extinción.

° Combate de las especies invasoras como la mora y la cascarilla que está afectando a los famosos y únicos árboles de Scalesia Affinis.

° Control de los insectos que se alimentan de pequeñas aves terrestres, las crías de tortugas e iguanas.

° Averiguar cómo los tiburones y las tortugas se mueven alrededor del Océano Pacífico.

° La forma de ampliar la protección que tienen en Galápagos a todo su hábitat.

 

Fuente

viernes, 31 de octubre de 2014

Galápagos, el paraíso viviente

El mundo -y sus circunstancias- se perciben de otra manera cuando ponemos el pié en las Islas Galápagos... Es la emoción del descubrimiento. Probablemente la misma impresión sintiera el joven naturalista Charles Darwin, que viajaba a bordo del británico Beagle y recaló en aquellas latitudes durante su viaje de investigación científica alrededor del planeta.

El placer de viajar es contemplar lo que pasa en el mundo desde la primera fila, y en el caso de las Galápagos, es la oportunidad de acceder al hábitat de este peculiar universo animal en el que sus moradores no muestran el menor temor ante las sorprendidas miradas del intruso ser humano, depredador por excelencia. Insólito.

Antes que el célebre científico inglés, el dominico español Fray Tomás de Berlanga, a la sazón obispo de Panamá, ya había estado allí en 1535, cuando se dirigía desde Panamá a Perú por encargo de Carlos V. En 1570 las islas aparecen por primera vez en los mapas de navegación descritas como Insulas Galopegos (Islas de las Tortugas).

A partir de esa fecha, las Galápagos fueron una especie de tierra de nadie en la que hallaron refugio piratas y bucaneros (generalmente ingleses), que las utilizaron como lugar de aprovisionamiento y escondite en sus viajes de pillaje a los galeones (generalmente españoles) que transportaban oro y plata desde América hacia España. Famoso se hizo el nombre del navegante Richard Hawkins, capitán de un galeón en la expedición de Francis Drake, que según la leyenda fue el primer corsario que visitó las islas en 1593.

Sucedieron muchos lustros de oscurantismo histórico por los que pasaron los piratas Davis, Eaton y el capitán Knight, que dicen las crónicas que eligió aquellas islas para esconder su tesoro (aun no encontrado). También las visitó en 1790 el explorador español Alejandro Malaspina, y tres años más tarde, el británico James Colnett se instaló en las ellas. Sugirió que fuesen utilizadas como base para balleneros y cazadores de focas. El saqueo practicado en este santuario de la fauna durante el siglo XIX fue tal que algunas especies entraron en riesgo de extinción.

Saqueo histórico

Finalmente Ecuador anexó las Islas Galápagos en 1832, bautizándolas como Archipiélago de Colón. Hoy, los animales antediluvianos pueden permanecer allí tranquilos, mostrando milagrosamente la misma insensata indiferencia a la presencia humana que mostraron durante todos esos siglos de accidentado devenir histórico, perviviendo a su libre albedrío como se merecen desde el principio de los tiempos y deambulando de aquí para allá; adaptándose a las condiciones climáticas y geológicas de cada isla.

A los tres años de que el archipiélago tuviera dueño, en 1835, Charles Darwin permaneció allí cinco semanas recogiendo información sobre su flora y fauna, y dejó escrito en su Diario su primera impresión: «El archipiélago es único. Las islas son un laboratorio viviente de especies de animales que no existen en otro lugar (...); nos encontramos frente al misterio de los misterios, que es la aparición de nuevos seres sobre la Tierra».

La teoría de la selección natural

Su entusiasmo se tornó en pasión investigadora y sus observaciones sobre las diferentes formas y tamaños entre los picos de los pinzones, la diversidad entre los caparazones de las tortugas, o las variaciones en el color de la piel de las iguanas, le llevaron a deducir que las condiciones particulares de cada lugar determinaban las características de los seres que habitan en él, mediante un mecanismo que llamó ‘selección natural’, y que posteriormente le condujeron a las revolucionarias conclusiones de su mítica obra El Origen de las Especies, publicada en 1859, que cambió el curso de la ciencia moderna.

Las Galápagos emergieron del Océano Pacífico hace cinco millones de años y el proceso evolutivo y los cambios climáticos las han convertido en uno de los más extraños lugares de la Tierra, en algunos casos se diría que se parece a un paisaje lunar.

Para iniciar el viaje lo primero será volar al aeropuerto de la isla de Baltra, pequeño islote al norte de la gran isla nodriza de Santa Cruz y principal punto de llegada de turistas, a la que accedemos por el canal de Itabaca en un trasbordador. Todavía no veremos animales exóticos, pero en el centro de la isla tendremos la primera parada del viaje para adentrarnos en unos peculiares hundimientos volcánicos que deparan una vista singular enmarcada por un bosque de lechosos (escalesias), denso y poblado de pájaros. Allí vi por primera vez el pinzón de Darwin, el pájaro de pico amarillo que fue el inicio de su investigación.

Animales prehistóricos

En el llamado Rancho Primicias, situado en la parte alta de la isla, habita una gran población de galápagos (tortugas gigantes), uno de los reptiles más antiguos y más longevos del mundo, a los que podemos acompañar en su lento caminar y ver cómo estiran el cuello con mesura y arrancan los tallos verdes crecidos de la tierra.

Un sendero pavimentado que parte de la capital de Santa Cruz, Puerto Ayora, nos conduce hasta Tortuga Bay. El final del camino nos deparará las primeras emociones fuertes del viaje. El trayecto, flanqueado por gigantes y pinchudos cactus, llamados opuntias, en los que ‘posan’ algunos pinzones, cucuves, papamoscas y otras aves endémicas, acaba en una inconmensurable extensión de arena que baña un agitado mar.

 

Fuente

Galápagos preserva íconos en 35 años como patrimonio

En las islas Galápagos se recuerda esta semana la sesión del Comité de Patrimonios de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), realizada hace 35 años, que determinó la declaratoria de esta jurisdicción como Patrimonio Natural de la Humanidad, el primero de esta índole.

Entre las actividades que se prevén ejecutar consta el programa de radio El parque y usted, el cual está dirigido a estudiantes y cuyo contenido destaca la concienciación para preservar este patrimonio con especies únicas en el mundo.

Rosita León, guardaparques del Parque Nacional Galápagos (PNG), expresó que el próximo domingo se efectuarán en San Cristóbal y otras islas, indistintamente, ciclopaseos, conversatorios y videos para destacar la relevancia de la declaratoria, de la cual Galápagos ha sido uno de los pocos lugares en el mundo que cumplieron con todos los estándares exigidos por la Unesco para que se llegue a esa instancia.

Al área territorial se sumó, en diciembre del 2001, la reserva marina, que comprende 40 millas desde las puntas más salientes. Esta zona es considerada uno de los siete lugares en el mundo con mejores condiciones para realizar buceo.

La declaratoria para estas islas se dio en EE.UU. en la reunión del Comité de Patrimonios, efectuada del 5 al 8 de septiembre de 1978. Quito fue la primera ciudad, junto con Cracovia (Polonia), Patrimonio Cultural de la Humanidad.

 

 

Fuente

Las islas más enigmáticas del mundo

(SPANISH.CHINA.ORG.CN)- ¿A quién no le gusta retirarse de la ajetreada vida de la ciudad e ir a un sitio alejado? Si irse a las afueras de la ciudad no es suficiente, existen destinos que van más allá de lo exótico: algunos por ser lugares remotos e incluso inaccesibles.

Estas son las islas que guardan misterios, aventuras y peligros:

 

 

01 Floreana, Islas Galápagos

Ecuador

“Cuando estaba a punto de fondear delante de la isla, la baronesa, como en un rito pagano, se desvistió y, desnuda y espectacularmente hermosa, se zambulló en el agua. Nadó hasta la costa para tomar posesión de su reino insular. El clima era tan benigno que en todo el tiempo que permaneció allí no se molestó en volver a vestirse. Sólo llevaba un anillo con un zafiro y una pistola de calibre doce colgada del cuello con una cinta de satén rojo”.

La sugerente baronesa que describe Gianni Guadalupi en su libro Latitud cero es Eloise Wehrborn von Wagner-Bosquet, que llegó en 1932 a la isla de Floreana, en el archipiélago de las Galápagos, para construir un hotel de lujo, Hacienda Paraíso, un sueño que nunca se concretó. La acompañaban en su empresa sus dos amantes --Robert Philipson y un joven alemán llamado Rudolf Lorenz-- y un carpintero ecuatoriano que no tardó en sumarse al menage a quatre. Esta enigmática mujer, que se hacía llamar “Emperatriz de las Galápagos”, trastocó la vida de los colonos alemanes que vivían en la isla: el doctor Friedrich Ritter, un dentista berlinés que se había instalado dos años antes en Floreana con Dore Strauch, una de sus pacientes, y el matrimonio alemán Wittmer con su hijo Harry.

Las cosas empeoraron tras la llegada a Floreana de un grupo de pescadores noruegos que se sumaron a la fiesta. Hubo celos, extrañas muertes (al parecer por envenenamiento) y desapariciones. En junio de 1934, la baronesa Wagner y sus dos novios se esfumaron de la isla. En diciembre de ese mismo año, una expedición científica del museo Smithsonian de Washington encontró en una playa de Marchena, la más septentrional de las Galápagos, los restos de un esquife con los cadáveres momificados de dos hombres. Fueron identificados como el capitán Nyggerud, que realizaba travesías entre las islas, y Rudolph Lorenz, uno de los chicos de la baronesa. A Eloise y a Robert Philippson nunca más se les volvió a ver.

 

 

Fuente

miércoles, 29 de octubre de 2014

Street View nos enseña la gran belleza de las Islas Galápagos

Google Street View sigue convirtiéndose en una gran ventana capaz de mostrarnos las maravillas del mundo a los que disponemos de un navegador y conexión a la red. Ya nos permite asomarnos a las calles y plazas de ciudades y pueblos, museos, monumentos, edificios emblemáticos, parajes naturales, etc.

Ahora también es posible realizar un viaje virtual por las bellas Islas Galápagos, un lugar paradisíaco con una de las mayores variedades endémicas de animales y plantas que solo pueden encontrarse en este conjunto de islas.

Uno de los lugares que sirvieron de base a Charles Darwin para plantear la ‘Teoría de la evolución’ a la vista de cualquiera de nosotros, con solo unos cuantos clics de ratón. Un viaje inigualable que podemos realizar sin comprar billetes de avión, ni reservar plaza en ningún establecimiento hostelero.

Enlace | Islas Galápagos en Street View

Fuente

Aumenta población de piqueros patas rojas

El monitoreo realizado en la isla San Cristóbal, Galápagos, evidenció un incremento del 52% en la población de piqueros patas rojas, que subió de 368 individuos registrados en 2012 a 615.
Este seguimiento lo efectuaron especialistas del Ministerio del Ambiente y del Parque Nacional Galápagos en el sector Punta Pitt, ubicado en la isla San Cristóbal.

La población

Se contabilizó un total de 615 individuos de la especie ‘Sula sula’ o piqueros patas rojas, de los cuales 427 son adultos, 96 juveniles y 92 pichones.
Asimismo, se observaron 300 nidos ocupados, 89 nidos incubando, 134 nidos viejos, además de la presencia de tres aves muertas, aparentemente por causas naturales.

Trabajo adicional

Los guardaparques también ejecutaron acciones de control y eliminación de gatos ferales, con la metodología de cebamiento y georeferenciación, que consiste en la colocación de cebo atrayente y de eliminación, en puntos estratégicos y marcados.

Esta primera parte de la actividad se desarrolla con la caída del sol. En una segunda fase se inspecciona y retira los cebos, para verificar el impacto generado en las especies introducidas (gatos y ratas), actividad que se lleva a cabo durante las primeras horas de la mañana del día siguiente.

 

 

Fuente

domingo, 19 de octubre de 2014

¿Cómo llegó Galápagos a Street View de Google?

Su nombre es Daniel Orellana, de 36 años y es P.hD en Geoinformación. Según su blog “Temporalista” la aventura de fotografiar a las Islas para el servicio de Google comenzó hace ya más de 8 meses.

En ese entonces, Orellana visitó las oficinas de Google en Mountain View con la idea de asistir a un taller de herramientas geográficas para organizaciones no gubernamentales.

“Luego del taller, tuve la oportunidad de discutir esta idea con Raleigh Seamster y Karin Tuxen-Bettman del equipo de Google Earth Outreach quienes mostraron gran entusiasmo por la idea”, cuenta Daniel en el blog.

La “idea” era utilizar “Trekker” de Google con fines de investigación, monitoreo y educación ambiental en Galápagos.

Con Trekker, una mochila de 15 cámaras en la parte superior y manejada por un dispositivo Android, Daniel pudo capturar imágenes de 360 grados tan impresionantes como el interior del cráter del volcán Sierra Negra en isla Isabela.

En esencia Daniel hizo posible el sueño de muchos amantes de la naturaleza y la tecnología a la vez: mostrar al mundo las maravillas secretas e imperceptibles a la vista humana que guardan las Galápagos.

 

 

Fuente